Musical vitalista versión del Hairspray de John Waters de 1988. La peli esta sustentada totalmente por los maravillosos números musicales. La trama es predecible y demasiado ingenua, pero la parte musical es sencillamente fantástica, dinámica y vital. Las interpretaciones de los actores están a la altura del musical. Un travestido John Travolta, que nunca piensas que es Tony Manero, una perfecta mala malísima Michelle Pfeiffer, un excéntrico y abnegado marido Christopher Walken y la impresionante protagonista Nikki Blonsky, que respira frescura y jovialidad además del resto del reparto que también esta estupendo. Buena peli. En algún momento se te irán los pies ¡seguro!. Calificación: ***