Western futurista y apocalíptico. Con ribetes mesiánicos, épicos y un trasfondo religioso. Estética de comic. Guión lento, largo y con continuos contrasentidos. Recuerda a veces a Mad Max, Waterworld y a la reciente The Road (La Carretera). Gary Oldman en el personaje del malo es lo mejor de la peli, junto a la fotografía de un mundo apocalíptico, extremamente seco y soleado. Denzel Washington se deja ver sin más. Mila Kunis y Jennifer Beals completan el reparto. Un final abierto, amenaza con un “to be continued”, que sinceramente me deja indiferente. Calificación: **