Una comedia patética que se vale del pretexto de la historia de Guilliver para destrozarla y perpetrar esta película. Oda al chiste fácil sin gracia. Guiños a hechos actuales para buscar la proximidad, la hacen caduca y sin sentido. El pobre Jonathan Swift volvería a morir al ver lo que  han hecho con su libro. Con un Jack Black superactuado, encasillado en el mismo perfil, da vergüenza ajena al verlo interpretar el personaje, Amanda Peet totalmente florero y la pobre Emily Blunt ¡como la han podido engañar para salir en esta película! Totalmente prescindible, para olvidar. Calificación: *